Saltar al contenido

LA Familia

¿Y a vosotros quién os escucha?

sus excusas

Entras en la habitación y ves que ha vomitado:
«La comida me ha sentado mal»

No sabes quién te está observando:
«Todo el mundo lo hace»

Te han despedido de otro trabajo:
«Son unos explotadores, me han hecho un favor»

Te vas con cualquiera:
«Solo me lo paso bien, envidia que tienes»

Me has sido infiel otra vez:
«No soy de piedra y tu no quieres sexo»

Déjalo:
«Te lo prometo, será el último día»

Estás obsesionado/a con tu cuerpo:
«Solo me cuido»

Deja el móvil y préstanos atención:
«Es que es muy urgente»

vivir con un adicto

descubrimiento

¿Te cuesta aceptar lo que pasa y preguntas si alguien tiene un problema?

A menudo, ignoramos problemas para evitar enfrentarlos. Nos sentimos perdidos y abrumados, buscando escapar.

La adicción es una enfermedad crónica que requiere esfuerzo, cambios de hábitos y el apoyo del entorno, no soluciones rápidas.

aprendizaje

No aceptes mentiras, excusas ni chantajes emocionales. Afronta la verdad: los adictos manipulan sin que lo notes.

¿Cómo salvarlo? El desgaste emocional puede empeorar la situación.

Lo mejor es buscar ayuda profesional, ya que no tienes las herramientas para manejar sus manipulaciones.

ROMPER PREJUICIOS

Aunque pienses que el adicto comenzó por vicio, en realidad, sufría un vacío tan grande que ya no podía elegir. Su debilidad lo llevó a la adicción.

¿Cuántas veces has dicho «mi hijo/a no»? A veces, nos importa más lo que piensen que el bienestar de la familia, y miramos a otro lado. Así comienza la hipocresía, enfrentándonos a cualquiera que hable de adicción.

ENTENDER LA ENFERMEDAD

¿Por qué una persona con gripe es considerada enferma y un adicto no?

Es difícil entenderlo, pero las adicciones no dependen de la educación, estatus o bienestar familiar. Pueden afectar a cualquiera, y cuanto antes se acepte, más rápido se avanzará hacia la solución.

ACCEPTAR L'ADDICCIÓ EN LA FAMÍLIA

Cuando una adicción entra en una familia, afecta a todos y despierta emociones como miedo, frustración, culpa o negación. El primer paso es aceptar la realidad.

Aceptar no es resignarse, sino reconocer el problema. Negarlo solo alarga el sufrimiento, mientras que aceptar permite el diálogo, la comprensión y el apoyo.

Al aceptar la situación, la familia puede:

  • Romper el ciclo de culpa, enfocándose en soluciones.
  • Ofrecer apoyo sin juicio, creando un entorno seguro.
  • Buscar ayuda profesional, utilizando terapia y especialistas para guiar el proceso.
  • Cuidar el bienestar familiar, reconociendo el impacto y buscando equilibrio emocional para todos.

La adicción no es un fallo personal ni falta de voluntad, sino una condición compleja que requiere ayuda profesional y emocional.

Aceptar la adicción en la familia es un acto de amor, el primer paso para convertir el dolor en una oportunidad de crecimiento, unión y sanación.

CONTACTA

Si ya has decidido que no puedes más y quieres cambiar la situación.

Si ahora es tu momento, reserva cita ahora y empieza a vivir.

Comparteix